Leyenda del rey Sirham de la India
Una antigua leyenda cuenta que el
rey Sirham, soberano de la India, era inmensamente rico y a la vez envidiado
por su poder, sin embargo, su riqueza era tan inmensa como su a aburrimiento y,
debido a ello, tiranizaba a su pueblo. Un buen día, un sabio brahmán, Lahur
Sissa, con el fin ce enseñarle a tratar debidamente a sus súbditos, buscó la
forma de crear un juego donde el rey, a pesar de ser la pieza principal, nada
pudiera hacer sin la ayuda de los demás. Lo llamó, chaturanga y es el antepasado
del ajedrez. Sorprendido por la ingeniosidad del chaturanga, Sirham dio su
palabra a Sissa de no martirizar más al pueblo y se comprometió a ofrecerle lo
que pidiese. Sissa, queriendo darle una nueva lección, pidió que le
recompensase con la cantidad de trigo que resultara de poner un grano en la
primera casilla, dos en la segunda, cuatro en la tercera, ocho en la cuatte y
así sucesivamente siempre doblando la cantidad. El soberano, estimando que el
tablero tenía sesenta y cuatro casillas y que la recompensa no excedería un
saco de trigo, le concedió la petición, tan modesta a primera vista. Sin
embargo, después de haber hecho los cálculos, resultó que todo el trigo de la
India no era suficiente para recompensar a Sissa, pues se necesitaban nada
menos que 18.446.744.073.709.551.615 (dieciocho trillones, cuatrocientos
cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil
setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince
granos de trigo, resultado de la suma de la progresión geométrica: 2 elevado a
64, menos 1). Si se considera que 21.000 granos pesan un kilo, lo que se
debería haber entregado al inventor eran 878.416.384.462 toneladas, cantidad
muy superior a la que se podría sembrar considerando toda la superficie de la
Tierra. Sissa más tarde fue nombrado primer ministro y dice la leyenda que
orientando a su rey con sabios y prudentes consejos y distrayéndolo con
ingeniosas partidas de ajedrez, prestó los más grandes servicios a su pueblo.